jueves, 24 de enero de 2008

Un árbol, un libro y un hijjo


Se dice que hay que hacer 3 cosas antes de morirse; plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Yo no estoy de acuerdo con el significado literal de este dicho y estoy profundamente de acuerdo con su significado más profundo, aquel en el que damos un paso más de donde la mayoría se suele quedar. ¿Que a qué me refiero? Pues que yo este dicho lo entiendo como la necesidad innata del ser humano, de reproducirse, de mantener su "hábitat habitable" y de dar salida a aquellas cosas que lleva dentro. Es la necesidad de creatividad puesta a servicio de la continuidad. Continuidad de la humanidad (representada en el hijo), la continuidad del entorno, del planeta que nos sustenta (árbol) y la continuidad espiritual (libro). Son 3 aspectos del ser humano; la sociedad (hijo), su entorno (árbol) y su individualidad, su originalidad (libro). El aspecto individual, esta originalidad que cada uno somos puede ser expresada de miles de formas; por un cuadro, una poesía, una composición musical, una obra arquitectónica... Hay tantas formas de expresión como seres humano. A esta expresión del interior de cada uno de nosotros, de nuestra singularidad le llamamos arte. Por eso las personas que copian a otras no triunfan porque no aportan su propia originalidad. Por todo esto lo importante no es si has tenido un hijo, has plantado un árbol o has escrito un libro; lo importante es si has contribuido desde tu originalidad al avance de la humanidad desde sus tres aspectos. Si has creado de forma amorosa y dejado, de esta forma, tu aportación para el futuro.

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