lunes, 1 de febrero de 2010

Ladrillos que forman casas frente a....

Tal vez mi entrada de ayer sonaba un poco triste, negativa o que me encontraba sin ánimo, sin ilusión.           
Un amigo que la leyó me llamó para decirme que no le gustaba verme así a lo que yo le contesté que la vida realmente son momentos de alegría y de tristeza, momentos de tenerlo todo claro y momentos de vacilar.
Y tal vez sean esos momentos en los que no entendemos la vida los que nos den nuevas visiones y así tener nuevas opciones, nuevos caminos de transitar.
Esta mañana iba por la calle pensando en estas cosas cuando me han venido una serie de pensamientos que transcribo aquí. 
Tal vez conozcas la teoría de Howard Gardner sobre las inteligencias múltiples. Para Gardner la inteligencia no es vista como algo unitario, sino como un conjunto de inteligencias múltiples, distintas e independientes. Para él la inteligencia es la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas.
Para Gardner hay dos puntos importantes a destacar sobre la inteligencia;
1.- Encarar campos utiliza un tipo de inteligencia distinto, ni mejor ni peor, pero sí distinto. Dicho de otro modo, Einstein no es más ni menos inteligente que Michel Jordan, simplemente sus inteligencias pertenecer a campos diferentes.
2.- La inteligencia es una capacidad por lo cual se puede educar.
Según Gardner existen ocho tipos de inteligencia: lingüística, lógica-matemática, espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, inter personal y naturalista.
Cada individuo tiene un tipo diferente de inteligencia, unas habilidades propias, un rasgo diferenciador, un potencial, etc. El llamado primer mundo, está regido por criterios materialista, es decir, son más importantes "los ladrillos" que "los sentimientos".
En un principio la economía se basaba en el trueque, en esta forma de comercio las personas intercambiaban aquello que tenían por aquello que necesitaban; la economía se basaba en las necesidades. Hoy en día esto ha cambiado, la economía, en cierta parte, ha pasado a basarse en el enriquecimiento de unos cuantos y en la especulación.
Hoy en día la economía lo envuelve todo y hemos creado un mundo regido por sus leyes, regido por el materialismo. Lo que se valora es aquello que se puede comprar y vender, aquello que cubre nuestra necesidad de seguridad y de valoración social.
¿Y qué ha pasado con las necesidades espirituales?, ¿con las necesidades emocionales?, ¿con las necesidades del alma?
Parece ser que las múltiples inteligencias no tienen cabida de nuestro sistema económico, en el cual se valora más un diamante que un buen corazón.
Y todo esto ¿qué repercusiones está teniendo en nuestro presente y cuales tendrán en el futuro?
Para mí, mientras que los ladrillos que forman casas tengan mucho más Valor que las palabras que forman poesías, los colores que forman cuadros, las notas que forman música,... el mundo seguirá en crisis, pues si realmente es importante tener un techo donde refugiarnos, también lo es el arte, refugio del alma.

1 comentario:

  1. el sitio de mi recreo1:27 a. m.

    Eres unica.
    Comparto plenamente tus ideales...
    Un bs

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