lunes, 28 de diciembre de 2009

Inocencia, bondad y confianza



Mis amigos y amigas siempre me dicen que soy inocente pues pienso que "Todo el mundo es bueno", dicen que creo demasiado en las personas y yo les suelo decir que ¡me encanta ser así! Que para mi la vida no tendría sentido si pensase que las personas que me rodean son "enemigos potenciales". Pues parece que la vida responde a lo que pienso y ayer me pasó algo que me refuerza mi forma de ver la vida y los demás.
Anoche salía de Madrid hacia Albacete a eso de las 7 de la tarde cuando se me estropeó el coche en la autovía, llamé a la grúa y después tomé un taxi para que me llevara a casa de una amiga a dormir. Al pagar la carrera del taxi, entre el cansancio y la oscuridad confundí un billete de 50 Euros con uno de 10, así le dí 40 Euros de más al taxista, este inmediatamente se volvió me dio los billetes que yo le había dado y me dijo; - ¡cuente usted el dinero!
Por supuesto le dí las gracias y le dejé una propina.
Realmente el mundo funciona porque hay más personas buenas que malas y porque la bondad está latente en el día a día y cuando focalizamos nuestra atención en lo positivo, en el amor y creemos en el ser humano, la vida nos devuelve esta creencia en acontecimientos y situaciones.
Tal vez no todo el mundo sea bueno, o si, de lo que si estoy convencida es de que cuando queremos ver la bondad de una persona, esta persona siempre responde a esta llamada.
¡Que casualidad! Acabo de caer en la cuenta de que hoy es el día de los Santos inocentes, ¡si hasta hay un día para los que creemos y confiamos en los demás! Otra cosa es lo que los demás hagan con nuestra confianza.

1 comentario:

  1. Anónimo11:19 a. m.

    Bonito detalle el del taxista. Es mejor ser bueno y que no tener tiempo para serlo.

    Jm

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