martes, 4 de noviembre de 2008

Amamos aquello que conocemos

Hace tiempo que tengo ganas de escribir sobre un tema que me viene una y otra vez a mi pensamiento; "amamos aquello que conocemos", aquello con lo que hemos interactuado.
Amamos a nuestra familia, nuestros amigos y sentimos más cariño por una persona que nos es familiar que con otra que solo hemos visto una vez.
¡Si también sé que en determinadas ocasiones es al contrario; el conocer a una persona nos crea separación!
¡Tal vez esto no sea así! Tal vez si nos acercáramos aún más a esa persona que nos "cae mal" por decirlo así y nos pusiéramos en sus zapatos y la escuchásemos con el corazón, tal vez nuestro sentimiento cambiaría.
Realmente pienso que todas las personas tenemos un gran corazón y que nuestro interior es bueno y que si queremos ver esta parte en los demás siempre encontraremos algo que admirar y amar en el otro.
En el capítulo XXI del Principito está muy bien expresado este concepto. El Principito encuentra a un zorro que le pide que lo domestique y que a través de esta domesticación, o lo que en este contexto es similar, conocimiento llegará a quererlo.
Es en este capítulo donde Antoine de Saint-Exupéry pone en boca del zorro la maravillosa frase: "He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos"

3 comentarios:

  1. Anónimo2:04 p. m.

    Deberiamos amar a todos a todo.

    Andrea

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  2. Anónimo8:25 p. m.

    Cada Ser humano tiene algo que enseñarnos, de todos aprendemos; y a todos nos deberiamos acercar.

    Ana

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  3. Anónimo9:53 p. m.

    A veces uno pasa por la vida, sin darnos cuenta de la cantidad de personas que dejamos en el camino; personas que nos podrian haber aportado riqueza a nuestras vidas.
    Estemos mas despiertos y asi poder descubrir el interior de cada ser.
    Js

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