
- ¿Cómo, querido señor, cruzaste el río?
- No deteniéndome, amigo y no forzando, crucé el río.
- ¿Pero cómo es, querido señor, que no deteniéndote y no forzándote cruzaste el río?
- Cuando hice un alto, amigo, me hundí; pero cuando luché, me vi arrastrado. Es de esta manera, amigo, no deteniéndome y no forzando que crucé el río.
Buda
No ahi nada mejor que dejarse fluir, y la orilla aparecera.
ResponderEliminarRosa
Tenia claro que "aceptar" es la manera de dejar de sufrir, pero, nunca he sabido cómo hacerlo. Despues de leer esto me he dado cuenta de que la solución está en no pararse, en seguir hacia delante y en no luchar. Voy a intentar ponerlo en practica!!
ResponderEliminarLucia
Yo pienso que el no pararse es la manera de llegar, pues si te paras el fango te traga.
ResponderEliminarGracias por tus reflexiones Elvira
Carmen-Fran