
De todos modos, el Universo tiene "sus cosas"; me monté en el avión con un sentimiento de tristeza por dejar Jordanía, pues realmente encuentro mucha paz y me siento muy bien allí. Yo siempre que vuelo pido ventanilla y el sábado, no sé por qué razón me pedí pasillo, así lo sentí y así lo hice, pues bien, ¿cuál fue mi sorpresa que a mi lado se sentaron Ramiro Calle y Luisa Jimenez? Yo les miraba y pensaba que eran ellos pero como soy bastante despistada no lo tenía claro, confieso que miré los libros que leían ¡por deformación y por ver si me cuadraban y me daban pistas. Después de un rato les pregunté directamente y ¡claro me dijeron que si que eran ellos!
Puedo decir que son encantadores, que mi viaje de regreso cambió totalmente con este encuentro, hablamos mucho, y ¡me sentí una privilegiada!
Desde mi entrada del jueves todo se empezó a torcer, parecía como si el universo me estuviese preparando para lo que habría de venir luego. Ahora ya en casa, estoy retomando la vida que dejé, mi vida, ¡quiero hacer cambios y los voy a hacer poco a poco!
Aunque las cosas no hayan salido como yo había planificado ¡me sigo sintiendo una privilegiada por haber podido vivir lo que he vivido y haber aprendido una gran lección!
No siempre las cosas salen como uno piensa. Lo importante es aprender y vivir la experiencia.
ResponderEliminarLector
Lo importante es disfrutar de lo que la vida nos ofrece cada día, y a tí por lo que veo te ofrece cantidad de cosas.
ResponderEliminarPP
Se te ve muy feliz y relajada en la foto.
ResponderEliminarJs