lunes, 15 de diciembre de 2008

El calor del corazón


El mes de Noviembre ha sido una auténtica prueba de supervivencia y de poner en práctica todo lo aprendido. A partir de ahora espero volver a tener tiempo para dedicar al blog. Esta mañana, Ernesto, el portero del edificio donde vivo, me ha dicho, "hoy hace mucho frío, aunque lo importante es tener calor en el corazón." Ernesto es de Ecuador y cada día me sorprende por su aceptación y su armonía con el entorno y las circunstancias, nunca hace un juicio negativo de nada, siempre saca algo positivo. Sé que su vida no es fácil y, aún así, no pierde su sonrisa y su actitud de gratitud hacia lo que recibe. El sabía lo que decía con lo del calor en el corazón; el sabe que mucho más importante es lo que sintamos que lo que tengamos o nuestras circunstancias. Hoy, ahora te invito a cerrar por un momento tus ojos y a que te conectes a esa llama de luz que alberga en tu corazón, siente la claridad, como ilumina lo que realmente eres, siente el calorcito que te proporciona, escucha el sonido de la llama al moverse... deja que su calor te recorra todo el cuerpo... siente que dentro de ti tienes calor que es la consecuencia del inmenso amor que habita dentro de ti. ¡Ya sabes, haga la temperatura que haga fuera, tu siempre puedes sentir el calor que habita en ti! ¡Quédate ahí por un ratito disfrutando de ti, de tu esencia, de lo que ERES, puro Amor que emana un calor cálido que proporciona una inmensa paz!

1 comentario:

  1. Anónimo10:09 p. m.

    Muy buena reflexión, intentare hacer lo que dices.

    Andrea

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