lunes, 19 de octubre de 2009

Agora, el amor a la sabiduría


El otro día fui a ver la película Agora. Tal vze ya sepas que se denominaba agora al espaccio abierto que funcionaba como la plaza pública de las ciudades, las polis, griegas donde se concentraba la cultura, el comercio y lo político.
En esta película Ágora simboliza la sabiduría, tanto la que ya está descubierta y escrita como la que está por venir, las preguntas, los interrogantes, es en definitiva el anmor a decubrir la trastienda del ser humano, su historia, sus motivaciones, como funciona el universo y cuál es nuestro sentido en esta planeta.
Me sentí identificada con la protagonista, por su amor, su entrega, o tal vez su obsesión por descubrir los misterios de la vida. Realmente para mi tuvo sentido que diese su vida antes de vivir escondida o renunciar a su verdadera pasión.
Hay muchos ejemplos en la historia en la que las personas han dado su vida antes de renunciar a aquello a lo que se han entregado. Tal vez esto desmitifica la idea de que la vida es el bien más preciado para una persona; parece ser que hay muchas cosas que superan el amor a la vida.
Hubo un momento de la película que me estremeció, es cuando una avalancha de personas se dirigen hacia la biblioteca para destruir los pergaminos. ¿Cuanta sabiduría habrá desaparecido en manos de la ignorancia, de los fanantismos, de la violencia? Para mi no es tan importante la religión que procese cada ser humano, lo que me interesa es la motivación para hacer lo que hace, pues estoy convencida de que si una persona está presupuesta para dejar que otros piensen por ella se arrimará a los que tenga más cerca.
La sabiduría, o el amor a ella, es algo que te atrapa, que te convierte en su servidor/a y que te embruja pues cada nueva cosa que descubres, cada nueva conclusión es como el despertar de una luz que te muestra un poco más del camino y que te invita a seguir por el.
En las manos de todos está el seguir el camino de la sabiduría o el de alejarnos de el. Yo no puedo elegir, el amor a saber más al descubrimiento me ha atrapado y ya no puedo escapar, ni realmente quiero.

2 comentarios:

  1. Anónimo6:47 p. m.

    Me ha encantado la pelicula de Ágora. Por cierto muy bonita la imagen que has colocado.

    Rosa

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  2. Y ¿cuánta sabiduría perdemos por no escuchar, prejuzgar, criticar y en definitiva no estar abiertos a otros modos de ver las cosas?
    Besos,
    Fer

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