
"Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro"
Confucio (551-479 a. C.); filósofo chino
Este blog está dedicado a todas aquellas mujeres que quieren conquistar su vida soñada. A aquellas mujeres que sienten que dentro de ellas hay un potencial que sacar a la luz, a aquellas que día a día se esfuerzan por superarse y no se conforman con lo que "les ha tocado vivir" sino que eligen la que quieren, y a aquellas que sienten que su vida ha de cambiar. Para ti quiero dar lo mejor de mi.
¿Dónde está mi sitio? ¿Dónde está mi lugar? ¿Cuándo soplarán los vientos que me sacarán de este mar? Mis velas están despegadas y mi timón guiado férreamente por mis convicciones. ¿Qué me falta? ¿Qué he de hacer? ¿Porqué la vida no me libera de una vez? Yo seguiré fuerte, sin rendirme ni desfallecer. Tal vez sea tiempo de poner mis herramientas a punto para lo que me viene después. No se si es el día o soy yo.:-)
Realmente el corazón tiene razones que la razón no entiende. ¿Porqué me enamoro de un hombre que apenas me cuida y se preocupa por mi cuando tengo a mi lado otro que está las 24 horas del día pendiente de mi, mimándome y cuidándome?
Hoy mi sobrina de cuatro años ha cogido una rabieta porque su madre le ha puesto para desayunar una taza azul en lugar de una rosa. Se ha enfadado tanto que sus llantos han despertado a su hermana pequeña con el consiguiente enfado de sus padres. Esto me ha dado que pensar que tal vez de mayores continuamos haciendo lo mismo. Nos empeñamos en que las cosas sean de una forma y dejamos de disfrutar de lo que tenemos. En mi caso por ejemplo, soy una afortunada por el lugar donde trabajo y las condiciones que tengo. Y aún así, sigo pensando que esto no es lo que deseo y no lo acabo de disfrutar. ¿No estaré yo haciendo lo mismo que mi sobrina? ¡Esto no es lo que deseo y no voy a ser feliz con ello! ¡Ala! ¿No será que en mi cabeza tengo una idea fija de cómo han de ser las cosas y si no son así no las valoro? Realmente a lo largo del día ¿cuántas veces me comporto como ella? Pensaré en esto. Y tu ¿cómo llevas lo de las tazas azules y las tazas rosas?
Ando dándole vueltas al tema de los sueños. De el porqué unos se cumplen y otros no. Deseaba saber cual era el motivo de que en ocasiones las cosas se me cumplen al poco de pensarlas y otras en cambio no consigo que se realicen. La respuesta me llegó a través de un libro de Deepack Chopra, en este momento no recuerdo el cual pues me he leído muchos de los que ha publicado. Según él y yo estoy totalmente de acuerdo; los deseos se satisfacen según el nivel de conciencia. Cuando la conciencia es pura los deseos se satisfacen por completo. Así los deseos que no me son satisfechos son por que mi nivel de conciencia en ese punto en concreto no se ha completado. Yo deseo tener una pareja, un verdadero amor y no lo consigo, esto es porque aún no he llegado a alcanzar el nivel de conciencia necesaria para disfrutar de este amor. Pues no deseo un hombre "del que colgarme del brazo". Deseo una relación en que los dos nos sintamos plenos, libres y comprometidos al mismo tiempo...bueno esta es otra historia. El caso es que los sueños se van haciendo realidad a medida que la conciencia va llegando al nivel que necesita cada uno.
Cuando un ser humano, como por ejemplo Nerón, desea ser glorificado, es decir, ser tratado desde la gloria, ser tratado como a un Dios. Está reconociendo el Dios que es. El Dios que hay dentro de si mismo. Esto está muy bien, ¡ojala todos los hiciéramos así! Lo que olvidaba Nerón y muchos otros personajes de la historia, incluso personajes de la actualidad, es el mismo Dios que reconocen que vive dentro de ellos también vive dentro de las demás personas. Es atribuirse como propio un don que es de cada uno/a de las personas que habitamos esta tierra. Sin esta parte divina seríamos, como bien dice mi hijo Carlos, unos cadáveres andantes. El equilibrio está, no pensar como Nerón que creía que él solo era el Dios, ni como sus súbditos que pensaban que ellos no lo era. Sino en saber que todos/as somos dioses, honrar esa parte divina, tanto la propia como la de los demás.
La vida a veces nos conduce por caminos insospechados. En el momento que estamos en ellos no los comprendemos, carecen de sentido, incluso nos parecen injustos. Solo cuando el tiempo pasa comprendemos que eran un paso necesario para el fluir de la vida, para que aprendamos algo necesario para que se haga realidad nuestros deseos en el futuro. Esta mañana pensando en esto he comprendido que los niños sueñan y creen que sus sueños se harán realidad y que los adultos, en general, dejan de soñar y de pensar que es posible que se realice su sueño. Uno de los principales factores de este cambio es que en los adultos aparece el factor tiempo, la impaciencia. Los niños no conocen el sentido del tiempo y viven un eterno presente. Al crecer el factor tiempo se vuelve muy importante y ¿cuántas personas dejan de creer en sus sueños al no tener las cosas rápidas? ¿Qué pasaría si nos volviésemos niños y diésemos a la vida el tiempo necesario para concedernos nuestros deseos? Estas reflexiones las hago hoy que empiezo a trabajar en Albacete, un destino que está muy alejado del de mis sueños. O tal vez sea una parada necesaria para lograrlos, y aún más, para disfrutarlos y valorarlos cuando hayan llegado.
Desde hace algo más de un mes estoy practicando la meditación Sahaja Yoga. Y me encanta, es fácil, sencilla y los resultados que estoy notando son maravillosos.
En mi entrada anterior hablaba de los alquimistas y de su particular búsqueda, la búsqueda del Ser y su manifestación en la tierra. Cuando se sintieron amenazados hicieron creer a todo el mundo que lo que realmente buscaban era convertir metales bajos en oro. ¿Por qué tomaron como referencia el oro? ¿Por qué no dijeron que buscaban crear diamantes, brillantes o piedras preciosas?
La palabra alquimia es tan antigua como la historia de la humanidad. Para los egipcios esta ciencia era su principal fuente de estudio y de práctica. Antiguas culturas orientales, fenicios, babilonios, en la antigua Grecia y Roma también la practicaron. Alquimia es la transformación del espíritu, del interior, de lo bajo o vulgar en extraordinario.
Sea quien sea la persona que tenga enfrente yo siempre seré yo. No quiero ser veleta que mueve el viento, dando vueltas y vueltas en un eterno y aparente movimiento que siempre le deja en el mismo lugar, sin ninguna meta que alcanzar. Prefiero ser hoja movida por el viento recorriendo caminos sin parar.
Mi amigo Pipo, que es de Venezuela, me dijo algo que deseo compartir contigo; “ Las cosas buenas siempre les pasan a aquellos que saben esperar” y yo añado, y a aquellos que saben que cosas desean tener y atraer.
¿Dónde radica la diferencia de las personas que consiguen sus sueños de aquellas que no lo consiguen? ¿Por qué hay personas que tienen éxito y otras que solo lo persiguen durante toda la vida? En una persona hay muchos factores por los que podemos determinar el éxito y el menos éxito. Hay factores internos, de crecimiento personal y factores externos, como el poder, el dinero, la fama, etcétera. Los segundos son los mas valorados, tal vez sean por ser un escaparate a los demás y por ser menos las personas que lo consiguen. Los factores internos no son “glamorosos”, son percibidos a corta distancia y solo se “dejan ver” en el contacto humano, en el tu a tu. 
Hola Carlos te escribo desde mi blog pues te he mandado varios email a tu cuenta de correo y siempre me son devueltos. Estos es lo que te decía en el último;
Ayer hablaba de que una de las primeras reglas de oro para vivir una vida en plenitud es estar en el aquí y en el ahora. Hoy quiero aportar otras tres; Ver la vida como una paradoja, no querer entender todo, amar los misterios que la vida encierra, y verla como una constante aventura. Tener un buen sentido del humor, no tomarse las cosas, a las personas ni a uno/a mismo/a demasiado en serio. Ver la vida como un teatrillo, donde somos unos actores que estamos constantemente improvisando. Si nos tomamos a nosotros/as mismos/as demasiado en serio convertiremos nuestra vida en un gran drama. Saber que el cambio es parte de la vida, que todo cambia. En la naturaleza hay cambio de estaciones y cada una de ellas nos ofrece unas cosas maravillosas. El miedo al cambio tiene como fondo un apego y este un miedo a que lo que venga no sea bueno. Así el trasfondo del miedo al cambio es una desconfianza de lo que vendrá, del futuro. En el miedo al cambio interviene el cerebro a través de los circuitos neuronales y de la química que son las causantes de las reacciones automáticas. Para crear nuevas respuestas hay que usar una zona llamada neocórtex, que es la parte creadora. El principal inconveniente de esto es la sensación de incomodidad que nos manda el cerebro al no hacer aquello a lo que le teníamos acostumbrado, por lo que esta etapa de cambio el difícil de llevar hacia adelante. Una forma de ir acostumbrando al cerebro al cambio es hacer algo nuevo cada día, algo diferente e incluso incómodo. Voy a resumir estas tres “reglas” en una frase; “Los secretos del universo hacen que mi vida sea una aventura, cada día hay algo nuevo por descubrir. Estos descubrimientos van haciendo que mi vida cambie, que no me estanque en el pasado. Estos cambios los vivo con alegría y humor pues soy consciente de que la vida es un teatrillo donde yo soy la actriz principal.”